La Ciudad y la Música – 15

Una semana de agenda bien cargada.

Empezamos por detrás, por el concierto de Ottava Rima y la presencia de una obra muy inhabitual por nuestros escenarios, el Réquiem de Campra.

Seguimos con música francesa. Un poco de Poulenc.

Y luego nos acercamos al concierto de la Bética, descubriendo una obra estupenda y también poco difundida, el Concierto para flauta de Reinecke.

Miramos a Carlos Álvarez y Berna Perles, a él como intérprete de canciones, a ella como cantante de zarzuela…

Y terminamos con Haendel y la OBS. Primero con esas obras maestras de la música orquestal barroca que son los Concerti grossi Op.6 y finalmente con la Agrippina, inminente su presentación en el Maestranza.

LISTA DE REPRODUCCIÓN EN SPOTIFY: Ciu1/15

Pero, ¿es la ópera teatro y nada más que teatro?

Volvimos a Turandot, para ver el final de la ópera en la versión de Franco Alfano en una producción de 1994 de David Hockney para la ópera de San Francisco, y comparamos la producción de Hockney con la de Stefano Poda de Turín.

Fue el punto de partida para volver a un tema que ya tratamos en el primer trimestre del curso: la puesta en escena, y hasta qué punto son libres los registas en su trabajo. Lo hicimos apoyándonos en Diálogo de carmelitas de Poulenc en dos versiones, una de Robert Carsen para la Scala y otro Dmitri Cherniakov para Múnich. Carsen estiliza su puesta en escena, pero no se aparta del mensaje religioso, salvífico de Bernanos/Poulenc. Cherniakov le da la vuelta: la religión deja de ser en su mirada una solución para convertirse en un problema.

¿Es ética esta postura? ¿Tomar una obra del pasado para decir justo lo contrario que nos querían decir quienes la crearon? Esa pregunta quedó en el aire, aunque la respuesta mayoritaria parecía apuntar a que no, no es ético. Yo tengo mis dudas.

Nos ayudaron estos devedés:

LISTA DE REPRODUCCIÓN EN SPOTIFY: Op3/22